Dentro de la laboriosa restauración realizada en la iglesia del Seminario de San Carlos de Zaragoza, se han incorporado unas nuevas vidrieras situadas en la nave central de la iglesia. Cada una de ellas está compuesta por dos vanos donde la composición formal se establece simétricamente creando un conjunto unitario en el espacio.

Tanto el color como la composición hacen referencia geométrica con el vitral que hay al otro lado de la nave, y que arquitectónicamente se crea un paralelismo formando, de alguna manera, un hilo conductor armónico para un mismo contexto.

 

Ubicación:

Plaza de San Carlos 5, Zaragoza